Labioplastia
¿Qué es?
Indicaciones habituales
Técnica y opciones
Postoperatorio y recuperación

¿Qué es?
La labioplastia es una cirugía íntima que reduce y armoniza los labios menores (internos) y, cuando está indicado, ajusta el capuchón del clítoris. El objetivo no es solo “recortar”, sino modelar la vulva para que tenga una forma equilibrada y, sobre todo, mantenga su función.
La anatomía de la vulva es muy variable. Algunas mujeres notan que los labios menores sobresalen, se marcan con ropa ajustada o les generan incomodidad; la labioplastia puede ser una opción cuando estas molestias afectan a su día a día o a su autoestima.
Indicaciones habituales
La indicación es la hipertrofia de labios menores que puede manifestarse de las siguientes formas:
- Sobresalir de los labios mayores con roces o tirantez.
- Molestias al hacer deporte, usar ropa ajustada, tampón o copa.
- Complejos estéticos que condicionan la vida íntima o social.
- Conservar tejido suficiente para que los labios protejan la entrada vaginal.
- Mantener la movilidad del capuchón y evitar resecciones excesivas.
- Simetría y armonía del conjunto (labios menores, capuchón, frenillos).
- Se realiza en quirófano con anestesia a valorar (local/regional/general) y de forma ambulatoria.
- Puede emplearse láser para cortar y coagular con gran precisión, lo que suele traducirse en menos sangrado, menor inflamación y recuperación más cómoda.
- En la misma intervención puede tratarse el capuchón del clítoris si existe exceso o pliegues de piel, buscando un resultado armónico.
- Disminución de roces y tirantez.
- Mejor confort con ropa, deporte y en relaciones sexuales.
- Aspecto más armónico respetando la función de los labios.
- Resultados visibles desde el inicio, que se aprecian mejor tras bajar la inflamación.
En la valoración inicial se examina todo el complejo vulvar: labios menores, capuchón y frenillos, para diseñar la cirugía a medida. Según el caso, se explican las técnicas posibles, la anestesia y los cuidados.
Postoperatorio y recuperación
- Reposo relativo y frío local las primeras 48 horas.
- Higiene suave, ropa interior de algodón y evitar actividad intensa la primera semana.
- La mayoría de pacientes retoman su rutina en ~7 días (según evolución).
- Relaciones sexuales y estimulación local: habitualmente a partir de 4 semanas, cuando lo indique el equipo médico.
- Los puntos son finos y se reabsorben o se retiran en consulta.
Sensibilidad y seguridad
La intervención no actúa sobre el glande del clítoris; se prioriza preservar la sensibilidad y la función. Como en cualquier cirugía, pueden existir hematomas, pequeñas asimetrías, inflamación o cicatrización visible, que se controlan con seguimiento y cuidados.
Preguntas frecuentes
Sí: hay mucha variabilidad anatómica. Se plantea cirugía solo si hay molestia o incomodidad real, o un deseo firme de mejorar la armonía.
El láser permite corte y coagulación precisos, lo que suele asociarse a menos sangrado e inflamación. Se emplea anestesia para que el procedimiento sea bien tolerado
No se trabaja sobre el glande; los cambios de sensibilidad no son lo habitual, aunque pueden ocurrir de forma excepcional. El objetivo es mejorar el confort y mantener la función.
El cambio de forma se ve desde el primer día; el resultado final se valora cuando cede la inflamación.