Cicatrices en zona íntima
¿Qué es?
¿Por qué pueden dar problemas?
Tratamientos disponibles

¿Qué es?
Las cicatrices de la zona íntima incluyen la episiotomía y las fisuras en la horquilla vulvar, así como cicatrices de cirugías ginecológicas o cesáreas. Pueden provocar picor, dolor o tirantez. Incluso cicatrices que antes no molestaban pueden empezar a hacerlo en la menopausia por el déficit de estrógenos, que reduce el colágeno, la elasticidad y la vascularización, aumentando la tensión local y la sensibilidad.
¿Por qué pueden dar problemas?
Tras un parto vaginal, a veces es necesaria una episiotomía para facilitar la expulsión del bebé; al igual que en la cesárea, queda una cicatriz inevitable. Estas cicatrices pueden generar adherencias en el tejido subcutáneo y dificultar el movimiento de estructuras cercanas (órganos, músculos y ligamentos), con posibles molestias funcionales y estéticas. Además, durante la menopausia el descenso de estrógenos puede endurecer la cicatriz y empeorar los síntomas por menor riego sanguíneo y cambios en la sensibilidad.
Tratamientos disponibles
- Láser vaginal: ayuda a modular la cicatriz y a mejorar el tejido de la zona.
- Infiltración de PRP (plasma rico en plaquetas): favorece la calidad del tejido cicatricial y puede aliviar dolor/tirantez.
- Carboxiterapia: es una opción para mejorar el comportamiento del tejido cicatricial (según valoración).
La elección del tratamiento se individualiza tras la valoración clínica para reducir molestias, mejorar la elasticidad y la función de la zona.