Carboxiterapia íntima
¿Qué es?
¿Para quién está indicada?
¿En qué consiste el procedimiento?
Sesiones, resultados y mantenimiento

¿Qué es?
La carboxiterapia es un tratamiento regenerativo y reparador que consiste en infiltrar CO₂ medicinal en pequeñas cantidades bajo la piel (subcutáneo) para mejorar la microcirculación y la oxigenación de los tejidos. En vagina y vulva estimula a los fibroblastos para producir colágeno, lo que se traduce en más firmeza, elasticidad e hidratación de la mucosa y la piel íntima. Es un procedimiento ambulatorio que se realiza en consulta.
¿Para quién está indicada?
- Atrofia o sequedad vaginal (frecuente en la menopausia) con deseo de mejorar hidratación, lubricación y sensibilidad.
- Hipotonía o laxitud de la piel y tejidos de la zona íntima (bioestimulación).
- Cicatrices dolorosas o hipertróficas (episiotomía, cesárea, otras cirugías).
- Estrías, sola o combinada con plasma rico en plaquetas (PRP) o láser CO₂.
- Como complemento para mejorar la respuesta sensorial en algunas pacientes y, junto con otros tratamientos, recuperar volumen en labios mayores.
A menudo se combina con láser ginecológico, ácido hialurónico o PRP para potenciar resultados.
¿En qué consiste el procedimiento?
- Valoración previa: revisión ginecológica para confirmar la indicación y planificar el tratamiento. En ocasiones se recomiendan óvulos antisépticos previos.
- Anestesia local: aplicación de crema anestésica (aprox. 20 minutos).
- Infiltración precisa de CO₂: mediante microagujas muy finas y dispositivos que controlan flujo y dosis para alcanzar la profundidad adecuada.
- Duración: la infiltración suele durar 15–20 minutos (el proceso completo, con anestesia, alrededor de 40 minutos).
- Alta inmediata: podrás volver a tu rutina con cuidados básicos.
- El número de sesiones es personalizado; pueden espaciarse según respuesta y zona tratada.
- La mejoría es progresiva y, una vez alcanzado el objetivo, el efecto puede mantenerse 6–12 meses, con posibilidad de sesiones de mantenimiento.
- Los resultados dependen de la respuesta individual.
- Mantén higiene suave y un secado cuidadoso.
- Evita piscinas, saunas y baños públicos y el ejercicio intenso durante los primeros días para reducir fricción y riesgo de infección.
- Puedes ducharte con un limpiador íntimo; si aparece algún hematoma, sigue las indicaciones médicas.
- Hinchazón o sensación de presión por la presencia del gas.
- Molestia local, enrojecimiento, leve inflamación o pequeños hematomas en los puntos de punción.
Estos efectos suelen ceder sin tratamiento adicional. Si notas dolor intenso o síntomas persistentes, contacta con la clínica.
Contraindicaciones y precauciones
No se realiza en caso de infecciones o lesiones activas en la zona a tratar, insuficiencia renal o cardiorrespiratoria grave, tratamiento con anticoagulantes, embarazo o proceso oncológico activo. En pacientes en seguimiento por tratamientos oncológicos, la indicación debe valorarse de forma individual por el equipo médico.
Preguntas frecuentes
Suele ser bien tolerado. Puede resultar algo más molesto que otras infiltraciones por la sensación transitoria de gas, pero se utiliza anestesia local en crema.
Sí, con las precauciones de los primeros días (evitar baños públicos, saunas y deporte intenso). El resto de actividades cotidianas, de forma habitual.